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Jonathan Randall
JBR-S3
Información
Nombre completo Jonathan Wolverton Randall
Nacimiento 3 de septiembre de 1705,
Sussex, Inglaterra
Edad 40 años (Viajera)
Muerte 16 de abril de 1746 - Culloden
Ocupación Capitán del Octavo Regimiento
de la Corona Británica
Familia Denys Randall[1] (padre)

Jessica Wolverton[1] (madre)
Edward Randall[2] (hermano)
Alexander Randall (hermano)
Frank Randall (Seis veces bisnieto)
Mary Hawkins (esposa)

Actor serie TV Tobias Menzies

Jonathan Randall es el capitán inglés que persigue con obsesión a Jamie Fraser.

Apariencia física

De un parecido indudable con su descendiente, Frank Randall, comparte con este una estatura mediana, la misma constitución elástica y delgada y los huesos finos; las mismas facciones marcadas, las cejas parejas y los grandes ojos pardos; y el mismo cabello oscuro, que se curva con suavidad sobre la frente.

A diferencia del seis veces bisnieto, su cabello es largo y atado en la nuca con una cinta de cuero. Su piel cetrina está tostada por años de exposición a la intemperie, en claro contraste con el tostado dorado de Frank (producto de sus vacaciones escocesas).

En Viajera su cadáver luce con el pelo oscuro y apelmazado; lleva su fina chaqueta roja de capitán tan oscurecida por la humedad que parecía de color negro.

Carácter

Tiene un carácter amenazador, es decir, es un hombre capaz de cualquier cosa, sin inhibiciones. Es peligroso e inestable, sádico, cínico, manipulador, arrogante y despiadado son algunos de los calificativos que lo describen. No obstante, tiene unos modales impecables y elegantes, que contrastan con su perversidad, otorgándole una personalidad inquietante.

Según el recuerdo de Claire, Jonathan Randall era un pervertido.

Biografía

Jonathan Randall, que lleva por segundo nombre Wolverton en honor al tío de su madre, un caballero menor de Sussex, nació en el seno de una familia de la baja nobleza de Sussex el 3 de septiembre de 1705. Segundo hijo, a temprana edad mostró aptitudes físicas y mentales para enrolarse en el Ejército Británico, donde ascendió hasta comprar el grado de capitán, que ostenta en la historia, a mediados de los años treinta del siglo XVIII.

En 1739, al mando del Octavo Regimiento de la Corona, pasó al frente del Fuerte William por un plazo de cuatro años, siendo su principal ocupación hostigar a la campiña escocesa al otro lado de la frontera. En efecto, a las familias aledañas al Fuerte William se les impusieron contribuciones para el mantenimiento y avituallamiento del mismo, imposición que pronto adquirió un carácter abusivo.

Como consecuencia de este hostigamiento, distintas familias y terratenientes pronunciaron quejas contra el capitán, denunciando desde interferencias con los sirvientes (por parte de los soldados del regimiento) hasta robos de caballos e “insultos” no especificados.

Sin embargo, las denuncias en su contra fueron anuladas puesto que, paralelamente a su grado de capitán de la guarnición, Jack Randall se convirtió en agente secreto y de confianza del Duque de Sandringham y, por lo tanto, contó con su protección; lo que le permitió gozar, virtualmente, de inmunidad.

Le habían encomendado la tarea de avivar sentimientos jacobitas entre las familias distinguidas, para poner en evidencia a los traidores a la corona británica entre los barones y/o jefes de clanes. En virtud de estas irregularidades, y de la fama que se construyó en torno a su nombre, adquirió el apodo de Jack el Negro.

Un tiempo después, lideró una patrulla de dragones para reclamar las contribuciones a una propiedad lejana al Fuerte William, Lallybroch, perteneciente a la familia Fraser. En la casa, hallaron a la joven hija mayor del propietario, Janet Fraser, a quien intentaron violar. Su hermano, Jamie Fraser, acudió en su ayuda enfrentándose desarmado con relativo éxito a todos ellos. El capitán Randall mandó a atar a Jamie a un carro, donde lo azotó con la hoja de su sable, dejándolo inconsciente.

Sin embargo, en la casa, Randall parecía incapaz de excitarse tras el rodillazo que Jenny le propinara en la entrepierna. En verdad, el verdadero motivo por el que no pudo forzarla fue que Jenny, recurriendo a su ingenio, empezó a reírsele en la cara y a provocarlo con saña. Esto indignó a Randall, quien terminó por rendirse, limitándose a golpearla y a romper su vestido, para aparentar que la había violado frente a sus hombres.

Tras el violento incidente, se llevaron prisionero a Jamie al Fuerte William, bajo el cargo de obstrucción. El capitán Randall se disgustó porque no había podido ejecutar personalmente el castigo de cien azotes que le habían impuesto a Jamie. Decidió investigar la huida de Jamie, tras la cual, a los cargos de obstrucción y tentativa de fuga sumó el de robo. Dicho castigo se aplazó una semana, estipulado por el médico de la guarnición.

Dos días después, Randall recibió en su despacho a Brian Fraser, padre de Jamie, quien pretendía pagar la fianza para la liberación de su hijo. El capitán arguyó que los cargos por los que acusaban a su hijo eran de naturaleza muy grave, por lo que la fianza no lo eximiría de su sentencia, a menos que consiguiera el permiso expreso del Duque de Argyll.

Una vez que Brian se marchara a ver al duque, Randall mandó a traer a Jamie para tener una entrevista privada como la que tuvo con el difunto Alexander MacGregor. Una vez allí, el capitán exhibió una conducta extrañamente cordial para con su prisionero. Pronto se revelaron sus verdaderas intenciones: estaba dispuesto a cancelar su segunda pena a cambio de que Jamie le ofreciera su cuerpo. Jamie se negó rotundamente, insultando a viva voz a Randall. Ante la negativa, Randall lo golpeó y lo destinó a una celda solitaria.

El día fijado llegó y Jamie tiritaba atado al poste, cosa que advirtió Jack Randall y se jactó de esto. Temerario, Jamie expresó que moriría de frío antes de que el capitán terminara de hablar. Esta réplica no hizo más que provocar a Randall, quien ejecutó de forma más violenta y letal los cien azotes propinados a Jamie.

Pocos días después, unos amigos de Jamie trazaron un plan para rescatarlo del Fuerte William y uno de los casacas rojas, el Sargento Wilkes, cayó herido y murió en el alboroto que se armó por la fuga del prisionero. Si bien, esta muerte no fue responsabilidad de Jamie, se adosó a su legajo criminal, junto con los cargos de obstrucción, robo y huida hasta entonces acumulados. Horrocks, por entonces casaca roja, estuvo allí presente y pudo corroborar que quien disparó al Sargento mayor no fue James Fraser, sino Jack Randall.

En la primavera de 1743, Randall se hallaba liderando una patrulla de dragones en la persecución de una banda de escoceses por haber robado ganado de una propiedad cercana a la frontera. Sin embargo, fueron víctimas de una emboscada en el bosque que colindaba con la colina de Craigh na Dun, desviándolos del grupo que conducía el ganado.

Alias / Apodos / Otros nombres

  • Jack Randall - aunque no es muy frecuente usado de esa manera, es uno de los apodos que le corresponden a los que se llaman Jonathan.[3]
  • Jack el Negro - apodo que adquirió en virtud de las irregularidades y de la fama que se construyó en torno a su nombre.
  • Johnny - así le llamaba cariñosamente su hermano Alexander.

Eventos en los libros

En la primavera de 1743, tras la emboscada en el bosque que colindaba con la colina de Craigh na Dun, Jack Randall encuentra en circunstancias sospechosas a una súbdita de la Corona Británica, de nombre Claire Beauchamp. El capitán impidió su precipitada huida y, al tropezar sobre ella, creyó que Claire era en realidad una ramera. La besó con descarada confianza y prometió “atenderla” como correspondía una vez que tuviera tiempo.

En ese preciso momento, Claire aprovechó e inició su segunda huida, nuevamente frustrada por Randall, quien la acorraló en una pared de granito. Entre enojado y curioso, inició un breve interrogatorio y examen de su cautiva. Entonces fue cuando Murtagh, uno de los escoceses fugitivos, golpeó y dejó sin conocimiento a Randall, llevando consigo a Claire.

En junio del mismo año, estando en la posada más importante de Brockton junto con sus hombres, Randall recibió la visita de Claire, quien ignoraba que él fuera el comandante de la guarnición del Fuerte William. Había descartado que fuera una espía inglesa (como creían los MacKenzie), pero era incapaz, no obstante, de descifrarla. Claire le contó lo mismo que a Colum MacKenzie, que ella era natural de Oxfordshire, que había enviudado y que se hallaba en tránsito por las inmediaciones de Craigh na Dun, cuando la asaltaron y mataron a su sirviente. Incrédulo, Jack Randall se encargó de diseccionar cada elemento de su relato, que se desmoronaba por su propio peso.

Cuando Claire exclamó enfática que quería proseguir su camino de vuelta y que no tenía que responder a ninguna acusación, Randall no sólo se negó sino también que, ante la provocación de Claire, le propinó un puñetazo en la boca del estómago, demostrándole que haría todo lo que fuera preciso a fin de preservar la seguridad de la región. Una vez que ella hubo recuperado el sentido, Jack Randall ordenó al cabo Hawkins (presente durante toda la reunión) que acompañara a Claire a la planta inferior de la posada, donde la esperaba Dougal MacKenzie. Este, al advertir el estado de la joven, se dirigió encolerizado a la oficina del capitán, donde mantuvo una charla poco amistosa con el mismo. Randall le ordenó a Dougal que llevara a Claire al Fuerte William el 18 de junio, para ser interrogada.

El día indicado, Dougal acudió al Fuerte William para entrevistarse con Randall y comunicarle que se había arreglado un legítimo matrimonio, a través del cual Claire Beauchamp se convertía en escocesa y quedaba bajo la protección del clan MacKenzie, impidiendo, por ende, el ser arrestada e interrogada por ingleses. Dichas noticias tuvieron una pésima recepción por parte del capitán.

Unos días después, Jack Randall vuelve a tener a Claire a su merced dado que sus hombres la salvan de morir ahogada en un arroyo y la trasladaron al Fuerte William. Randall la recibió esta vez en su oficina privada. Ante la escasa cooperación y evasivas de Claire, le comunicó que sería trasladada a la prisión de Tolbooth, en Edimburgo. Ante esta perspectiva y sin nada que perder, Claire aludió a que estaba asociada al Duque de Sandringham, al igual que él, insinuando el riesgo que significaría arrestarla.

El capitán optó por la incredulidad, ató a Claire con unas sogas y se dispuso a violarla. Sin embargo, de la ventana emergió Jamie apuntando y exigiendo a Randall con una pistola que liberara a Claire, a lo que Randall respondió amenazando con matarla con un cuchillo. Jamie cedió y le entregó la pistola a un sonriente Randall. Ni bien la tuvo en su poder, apuntó y disparó a Jamie, pero el arma estaba descargada. Aprovechando ese instante de confusión, Jamie se abalanzó sobre él y le propinó un puñetazo que lo dejó inconsciente.

El 22 de diciembre de 1743, Randall aprovechó que Jamie había sido capturado y llevado a la prisión de Wentworth para tenerlo a su merced el día antes de ser ahorcado. Logró que lo llevaran de los calabozos a un cuarto pequeño, acogedor y aislado. Con la ayuda de su ordenanza Marley, un retrasado, le colocó grilletes en uno de sus tobillos y le manifestó sus deseos sexuales, por lo que Jamie le asestó un golpe a la nariz. Enfurecido, Randall aplastó su mano derecha con una maza y se retiró de la celda por un rato.

Cuando regresa, encuentra a Claire intentando liberar a Jamie de sus grilletes. La redujo y maniató, e intentó por cuarta vez sonsacarle su verdadera identidad, queriendo saber si era una jacobita o una bruja. Intentando defender a Claire, Jamie se enfrentó a Marley y, si bien con dificultad, logró repelerlo, pero debió frenar su tentativa puesto que Jack Randall amenazaba a Claire.

Fue entonces que Jamie, queriendo poner a salvo la vida de su esposa a cualquier precio, le rogó que la liberara. Ofreciéndole a cambio su cuerpo y su silencio, es decir, no lo delataría al momento de ser ejecutado. Randall accedió, permitió a Claire que se despidiera de Jamie y salió con ella al pasillo, no sin antes clavar la mano derecha de Jamie a la mesa. Antes de arrojarla por una puerta trasera de la prisión, Claire lo “maldijo” al predecirle su fecha de muerte.

De regreso a la celda, emanando una fragancia de lavanda y teniendo a su merced a Jamie, se dispuso a derrumbar sistemáticamente todas las barreras físicas y mentales de su prisionero. A tal fin, siendo tanto perverso como tierno, infligió con regularidad heridas, azotándolo y marcándolo con un sello con sus iniciales. Al final, tendidos en el piso, le exigió violentamente a Jamie que admitiera que lo amaba, llamándole Alex.

El alboroto producido por el ganado de Sir Marcus MacRannoch en el pasillo al que daba la celda, atrajo a Randall hacia el mismo. Poco después, una avalancha de vacas se precipitó sobre él, quien intentó vanamente retroceder, pero fue pisoteado cerca de la pared. Sir Fletcher Gordon y sus hombres se llevaron el cuerpo todo ensangrentado de Randall.

A fines de mayo de 1744, en la residencia que había alquilado el Duque de Sandringham en la Rue St. Anne en París, Jack Randall se topa y tropieza al doblar el recodo de un pasillo con una Claire descalza, que corría en dirección contraria a la suya. Recuperados del encontronazo, se reconocen mutuamente, sorprendiéndoles recíprocamente, para su disgusto, que el otro hubiera sobrevivido: el cuerpo todo ensangrentado que Sir Fletcher Gordon y sus hombres habían sacado del calabozo no había sido el del capitán sino de su brutal asistente Marley. Para cuando Randall empieza a indagar sobre la situación actual de Claire, llega Jamie en su auxilio llevándosela consigo. Impresionado al verlo, el capitán lo llama por su nombre de pila cosa que, Jamie le prohíbe, a menos que sea en ocasión de rogar por su vida con lo que lo reta a duelo.

Sin embargo, pocas horas después, el duelo se ve frustrado cuando arrestan a Jack Randall en la mansión del duque. En efecto, es trasladado a la Bastilla donde debe comparecer para declarar ante la denuncia que Claire efectuara con Dougal MacKenzie por testigo ante el commisariat de police, acusándolo de haber sido uno de los hombres enmascarados que la asaltaran a ella y a Mary Hawkins noches atrás.

El capitán queda pronto en libertad al comprobarse su inocencia. A los efectos, esta treta había permitido a Claire salvarlo no porque sintiera aprecio alguno por él, sino ante la posibilidad de que Frank Randall nunca naciera: de acuerdo a la genealogía de la familia Randall elaborada por Frank, Jonathan Randall había desposado a Mary Hawkins y dejado embarazada poco antes de morir en la batalla de Culloden, el 16 de abril de 1746. Si hubiera muerto por batirse en duelo sin haber dejado antes descendencia, la existencia misma de su seis veces bisnieto podría haber peligrado.

A la mañana de un viernes de fines de mayo, tras una noche de fiesta, Jack Randall acude al burdel de Madame Elise, acalorado y sucio. Esta intenta vanamente conducirlo hacia una de las prostitutas pero, no complacido, se pasea por el salón en busca de una opción más satisfactoria. Repara en Fergus, que había acudido con Jamie aquella mañana para resolver un inconveniente con el capataz de la bodega de Jared, y esperaba a su señor en el salón entre viejas prostitutas, conocidas suyas. Madame Elise promete al niño repartir el dinero más tarde con él. Prevenido de esto, acompaña a Randall a la planta de arriba, donde abusa de él y lo marca con su anillo.
Al grito de Fergus acude de inmediato Jamie, quién lo pone a resguardo y, colérico, se enzarza en una pelea con Randall, dándole una paliza y arrojándolo escaleras abajo. A medio vestir y sin peluca, se levanta y se burla de Jamie quién, de no haber sido por intervención de tres sirvientes, lo hubiera matado allí mismo. Aún así Jamie le cruza la cara a mano limpia y lo reta a duelo por segunda vez.
Al alba del día siguiente, en medio de una lluvia, se encuentran ambos contendientes en un claro en lo más profundo del Bois de Boulogne, un bosque popular por los duelos ilícitos a las afueras de París. Pese a ser ambos excelentes espadachines, el combate se decide a favor de Jamie, que logra desarmarlo tras propinarle un golpe salvaje a la espada del capitán. Éste retrocede y resbala y, antes de que pueda reincorporarse, Jamie le asesta una estocada a la entrepierna. Poco después, los gendarmes arrestan a los duelistas.

Pese a que Marie d´Arbanville había difundido por todo Paris la noticia del escandaloso duelo, el Duque de Sandringham conservó en su servicio a Jonathan Randall, exigiendo al rey Luis XV que Jamie permanezca en la Bastilla.

En noviembre de 1745, y a pesar de que el grueso de las tropas jacobitas ocupan Edimburgo, Jack Randall se infiltra en en el Palacio de Holyrood vestido de forma tal de no ser reconocido. Su intención es contactar a Claire a quien, pese a su reticencia, convence que no pretendía matarla y que, por el contrario, desea hacerle una propuesta. Se dirigen a la iglesia contigua al palacio, donde el capitán le informa que necesita sus servicios médicos y su discreción para tratar a su hermano, Alex, que ha enfermado de gravedad a cambio de información referente a los planes y movimientos de las tropas inglesas. Pese a que Claire cuestiona las motivaciones de Randall, accede a su petición no sin antes dejarle claro la aversión que ella le merece y le exponga cómo los dos tienen en común a Jamie, a quién están ligados por su cuerpo.

Al día siguiente en Ladywalk Wynd, uno de los callejones más pobres de Edimburgo, Jack Randall y Claire se encuentran en el cuarto que había alquilado para su hermano Alexander. Este yace exánime en una cama con catarro y enfermo de tuberculosis, según le diagnostica Claire. Tras aliviarle la tos y, de acuerdo a lo que habían convenido, Randall le informa de los movimientos del general Hawley en el sur. De este modo, al menos hasta la toma del castillo de Stirling, se establece entre los dos una rutina por la que Claire, una vez por semana, asume el cuidado de Alexander Randall mientras que, su hermano, le suministra las noticias que se filtran en el Castillo de Edimburgo desde el sur, debiendo guardar Claire en confidencia la identidad de su fuente.

En enero de 1746, poco antes de la batalla de Falkirk, Randall informa a Claire, obligado por su hermano Alex, que Hawley ha sucedido a Cope como general -tras su resonante derrota en Prestonpans- y que pronto marchará con fuerzas considerables hacia el norte, a recuperar el castillo de Stirling. Cumplida su parte, se retira del cuarto.

Poco antes de que los ingleses retomen el control de Stirling, a principios de febrero de 1746, Jonathan Randall visita a su hermano que lo había citado en su cuarto en Edimburgo. No estaba sólo: Mary Hawkins, Claire y Jamie lo acompañan. Haciendo caso omiso de los presentes, se acerca hasta su hermano quién, en su lecho de muerte, le hace prometer que cuidará a Mary y se casará con ella. Sorprendidos todos ante esta petición, movida por el deseo de que el hijo nonato de Mary Hawkins llevara por apellido Randall, Alexander llevó adelante, con suma dificultad, la ceremonia en la que Jamie y Claire oficiaron de testigos. Una vez prometidos los dos desconsolados pretendientes, Jamie se lleva a Jack Randall hasta su casa una vez que su hermano da su último suspiro.

A fines de abril de 1968 Claire, Brianna y Roger descubren la tumba de Jack Randall, en una excursión programada por este último en el cementerio de St. Kilda. Pasado el estupor que produce en Claire este descubrimiento, puede constatar que el antepasado de Frank había fallecido en 1746 aunque no fue enterrado en Culloden.

El 16 de abril de 1746, Jonathan Randall muere en el páramo de Culloden. Su cuerpo aparece sobre la pierna de Jamie Fraser, presionando una herida por la que se hubiese desangrado de no ser por el peso muerto de Jack el Negro. El cadáver de Randall cae bocarriba al lado de Jamie tras forcejear éste en el fango hasta que consigue zafarse.

Randall queda tendido en el páramo a merced de los cuervos que se ensañan con uno de sus ojos.

Citas

"¡Santo cielo, si es el fiero joven escocés! ¡Pensé que ya había terminado contigo! ¿Se te ha curado la espalda, eh? ¿Y has dicho que ésta es tu esposa? Una mujerzuela muy apetitosa, igual que tu hermana". Jonathan Randall en Forastera.

"Alex —dijo—. No te fatigues. Sabes que no necesitas preguntar: haré cualquier cosa que me pidas. ¿Se trata de la muchacha? —Giró la cabeza en dirección a Mary, pero no pudo decidirse a mirarla." Jonathan Randall a su hermano Alex en Atrapada en el tiempo.

Galería de fotos del personaje

Serie de TV Outlander de Starz

El actor inglés Tobias Menzies interpreta a Jonathan Wolverton Randall en la serie de televisión Outlander.

Referencias

  1. 1,0 1,1 En la versión revisada del Outlandish Companion Volumen 1, Diana Gabaldon publicó que los padres de Jonathan Randall se llaman Denys Randall y Jessica Wolverton. En Forastera Claire recuerda que sus nombres era Joseph y Mary pero como bien ha dicho Gabaldon en muchas ocasiones Claire puede haberse equivocado en los nombres.
  2. En la versión revisada del Outlandish Companion Volumen 1, Diana Gabaldon publicó que el hermano mayor de Jonathan Randall se llaman Edward Randall mientras que en Forastera Claire recuerda que su nombre era William.
  3. Jack, nombre, (inglés)

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